Escapar II
Al borde de la ruta la niña decalza corre.
sabe que el que conduce el auto está perdido...
a pesar de eso, redobla la apuesta...
y muestra carteles claros de su pasado fragil un tanto, feliz otro tanto.
el conductor mira por el retrovisor...
y apesar de creer haber recorrido cientos de kilometros ya, durante toda la noche, la imagen de la niña descalza no deja de aparecer, y desaparecer, asi cientos de veces...
una y otra vez.
Que juego extraño.
Los dos van en direcciones opuestas, sobre el mismo camino que conduce a ningun lugar.
sabe que el que conduce el auto está perdido...
a pesar de eso, redobla la apuesta...
y muestra carteles claros de su pasado fragil un tanto, feliz otro tanto.
el conductor mira por el retrovisor...
y apesar de creer haber recorrido cientos de kilometros ya, durante toda la noche, la imagen de la niña descalza no deja de aparecer, y desaparecer, asi cientos de veces...
una y otra vez.
Que juego extraño.
Los dos van en direcciones opuestas, sobre el mismo camino que conduce a ningun lugar.
Que terrible que nunca se puedan reunir como dos rectas que viajan al infinito aun en un mismo camino pero que ni siquiera al final de los tiempos se pueden ver uno a otro.
Saludos