Thursday, July 16, 2009,1:14 PM
Escapar III
La niña descalza mira hacia otro lado...desde hace tiempo...
tal vez nunca dejó de esperar.

El, que maneja con los ojos vendados se pregunta cuando dejó de morir.

y repasó casi musicalmente aquello de que las viejas heridas si son nuevas, nunca existieron.

Aprieta los dientes. y acelera aun mas...aunque parece estar siempre en el mismo lugar.


la niña descalza ya solo es paisaje, es... una sombra en un lejano mar.

Le preguntó.
Se preguntó.-
Ardimos?

antes de despertar.
 
posted by el diario de lois
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2 Comments:


  • At 10:36 PM, Blogger Roy Jiménez Oreamuno

    A veces deseamos despertar de nuestras propias pesadillas, que son tan reales como la misma vida real.
    Saludos

     
  • At 2:09 AM, Blogger Eugenia Cristina

    Otra niña descalza soñaba un delirio tras otro, que se esfumaron. Al final, sólo quedó uno, en que ella estaba sumida en sopor en su lecho de enferma, en un enorme y extraño recinto, en el que cada pared y cualquier otro objeto, quedaba muy lejos del lecho. Entonces, alguien que quizás era quien manejaba con ojos vendados, se sentó en un borde del lecho, a cara descubierta. Y todo lo demás se esfumó, sólo quedó eso, como una impresión vívida al despertar.

     

Thursday, July 16, 2009

Escapar III

La niña descalza mira hacia otro lado...desde hace tiempo...
tal vez nunca dejó de esperar.

El, que maneja con los ojos vendados se pregunta cuando dejó de morir.

y repasó casi musicalmente aquello de que las viejas heridas si son nuevas, nunca existieron.

Aprieta los dientes. y acelera aun mas...aunque parece estar siempre en el mismo lugar.


la niña descalza ya solo es paisaje, es... una sombra en un lejano mar.

Le preguntó.
Se preguntó.-
Ardimos?

antes de despertar.

2 Comments:

Blogger Roy Jiménez Oreamuno said...

A veces deseamos despertar de nuestras propias pesadillas, que son tan reales como la misma vida real.
Saludos

10:36 PM  
Blogger Eugenia Cristina said...

Otra niña descalza soñaba un delirio tras otro, que se esfumaron. Al final, sólo quedó uno, en que ella estaba sumida en sopor en su lecho de enferma, en un enorme y extraño recinto, en el que cada pared y cualquier otro objeto, quedaba muy lejos del lecho. Entonces, alguien que quizás era quien manejaba con ojos vendados, se sentó en un borde del lecho, a cara descubierta. Y todo lo demás se esfumó, sólo quedó eso, como una impresión vívida al despertar.

2:09 AM  

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